por Octavio Martínez
Wilma atacó a Playa del Carmen con fuerza de huracán categoría 3 por más 24 horas . La destrucción se oía afuera de los refugios ocasionado por los fuertes vientos. Fue el domingo 23 de octubre de aquel 2005 cuando el ciclón se alejó definitivamente de los municipios del norte de Quintana Roo, dejando atrás un panorama desolador que tardaría algunos casos años en recuperarse.
Emblemáticas son ahora las fotografías que muestran a todo color varias zonas de la ciudad derrumbadas por el paso de la gran tormenta y las muestras de los efectos que la naturaleza puede ocasionar con este tipo de fenómenos.
Para Luis Antonio Morales Ocaña, nuestro meteorólogo y ahora convertido en un personaje ilustre, Wilma le dejó una enseñanza sobre la prevención y la solidaridad que hasta la fecha persiste y recientemente se dejó ver con el paso de ciclones de manera constante en 2020.
“Un sincero homenaje a todas las personas que paulatinamente hicieron posible la recuperación de nuestra vida cotidiana. Trabajadores de los tres niveles de gobierno, grupos voluntarios y castrenses que hicieron cuestión de honor apoyar a nuestros hermanos damnificados por el paso del huracán Wilma”, palabras expresadas por el meteorólogo del municipio de Solidaridad.
El huracán Wilma fue el vigésimo primer huracán de la temporada de huracanes en el Atlántico de 2005. Foto: Archivo Antonio Morales Ocaña, meteorólogo de Playa del Carmen.